A 345 días del Mundial, más dudas que certezas

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Finalizada la Copa Confederaciones, quedan en el tintero muchos interrogantes de cara a lo que será el próximo Mundial. Manifestaciones, violencia, renuncias, corrupción y el Papa Francisco. #EnLaVentana hacemos un racconto del camino al Mundial.

Manifestaciones y represión

Cientos de miles de brasileños, en su mayoría jóvenes estudiantes y/o militantes, salieron a las calles a protestar. Esto es ya conocido por todos y pueden releerlo desde acá.

Información provista por la consultora Gallup, muestra cómo el proceso político que inició el Partido de los Trabajadores en 2003, con Inácio Lula da Silva primero y desde 2011 con Dilma Rousseff, ha ido declinando en apoyo, sobre todo en los últimos años.

Ha caído la confianza en el trabajo de los gobernantes y crecido la noción de que la corrupción está diseminada en el Gobierno.

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Analistas señalan que el descontento requiere de medidas mucho más profundas que un cambio en la cúpula del poder. La satisfacción con la educación y la salud ha caído notablemente desde 2010 a esta parte.

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Otro estudio, esta vez realizado por la brasilera Datafolha, muestra cómo descendió la imagen positiva de Rousseff y, por el contrario, cómo asecndió la concepción neutral y negativa de la mandataria brasilera.

 

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Además, la inseguridad también se presenta como una preocupación para los brasileños.

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Justamente la seguridad estuvo en el ojo de la tormenta durante la Copa Confederaciones. Según consigna la agencia EFE, “los alrededores del Maracaná, fueron ocupados por unos 10.600 policías y 7.400 militares”. Dentro del mítico estadio, había 1.300 guardias de seguridad privada. Es decir, un efectivo de seguridad cada menos de cuatro hinchas.

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Corrupción, renuncias y presupuestos

Tres personajes ligados a las altas esferas de poder en el fútbol sudamericano han renunciado a sus cargos luego de muchos años desempeñándolos y cientos de sospechas de corrupción.

Ricardo Teixeira, yerno de Joao Havelange, estaba a cargo de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) desde 1989. Se vio implicado en causas de sobornos con la empresa ISL para la elección de sedes de Mundiales. Renunció en 2012, siendo el presidente del Comité Organizador del Mundial 2014.

Su suegro, presidente de la FIFA durante 24 años, también estuvo envuelto en el mismo caso de coimas, y debió abandonar su cargo como presidente honorario de la FIFA.

Nicolás Leoz, fue presidente de la Confederación Sudamericana de Fúbol desde el 1º de mayo de 1986 hasta el 30 de abril de 2013. También estaba en el Comité Organizador del Mundial 2014, y también fueron los casos de corrupción, aunque él alegó problemas de salud, los que lo obligaron a alejarse de las instituciones futbolísticas sudamericanas.

Al actual presidente de la CBF, José María Marín, dos grandes figuras del fútbol brasileño le han solicitado la renuncia luego de que salieran videos que lo comprometían con la falsificación de entradas: Romário, desde su rol de diputado, y Ronaldo, como partícipe del Comité Organizador.

Los estadios son uno de los ejes de las críticas. El gran costo que conllevan (3.500 millones de dólares) sumado al poco uso que tendrán algunos luego del Mundial, hacen temer a los brasileños que suceda con esos monstruos de cemento lo mismo que en Sudáfrica. En las ciudades de Brasilia, Fortaleza, Manaos y Cuiabá, se han construido, o se están terminando de construir, estadios que luego probablemente caigan en desuso. Son lugares donde los equipos locales de fútbol no llevan grandes cantidades de espectadores a sus partidos.

El mayor inconveniente es que, teniendo en cuenta créditos e inversiones directas en infraestructura, el Estado se hace cargo de desembolsar el 98,5 por ciento del presupuesto, que supera los 14 mil millones de dólares.

Lo que viene

Tras las manifestaciones, la presidente Dilma Rousseff envió al Congreso un proyecto de plebiscito para consultar al pueblo sobre una posible reforma política. La idea es hacerlo antes de octubre de este año, para calmar las aguas y que las ya feroces protestas no encaucen en algo más grave.

Por otro lado, en veinte días el Papa Francisco aterrizará en Río de Janerio. Será en el marco de la XXVIII Jornada Mundial de la Juventud, y el Pontífice se reunirá con Dilma. Se espera que sea de gran importancia para el muy religioso pueblo brasileño.

Es necesario recordar que las elecciones a presidente en Brasil se realizarán el 5 de octubre de 2014, es decir apenas unos meses después del Mundial. El fútbol será determinante en la sucesión o reelección de Dilma.

En los próximos 345 días la presidente se jugará su futuro en el cargo y el del Partido de los Trabajadores en el Gobierno.

Acerca de Coco Harán
Periodista. Estudiante de ciencia política.

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